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viernes, 31 de julio de 2009
usá protector solar
jueves, 30 de julio de 2009
una propuesta integradora
La escuela media actual apenas cubre las expectativas de docentes, alumnos y la sociedad toda.
Para transformar esta realidad es necesario dar un salto del pensamiento y concebir la idea de una escuela diferente que sea solución a los problemas emocionales de la sociedad sin descuidar los aspectos curriculares, probablemente modificando la currícula a partir de la pregunta ¿qué enseñar y para qué?, pero sin que estas innovaciones nos alejen de lo esencial.
Porque, como dice Chevallard (1982), “la ideología de la innovación tiende a reducir el acercamiento al sistema educativo (…) Abandonar el sistema didáctico en su funcionamiento concreto por mucho tiempo, para adoptar metodologías auxiliares, parciales, significa tomar el riesgo de desatender aquello que de ninguna manera se puede desatender, y que podría, por lo tanto, borrarse de nuestro campo de consciencia por no estar presente en él, empíricamente”.
Esta escuela nueva prestaría más atención a los aspectos emocionales de docentes y alumnos, considerando temáticas tales como:
- comprensión de la crisis de la adolescencia
- interés por el problema del alumno, su entorno real (familia, drogas, sexualidad)
- autonomía y respeto mutuo
- resiliencia como superación de obstáculos frente a la adversidad en la ecología del aula
- valoración del esfuerzo y el logro personal, evitando las comparaciones
- mayor participación de los alumnos por ser valorada su opinión
- cambio radical en la aceptación del fracaso escolar
- transformación de los miedos del docente mediante el trabajo grupal y la investigación colaborativa
- mejor organización del tiempo del docente para capacitación y formación permanente
- valoración social del trabajo docente gracias a su profesionalidad
La mayor parte de los objetivos mencionados anteriormente sólo se alcanzará cuando el docente tome conciencia de que puede y debe convertirse en un profesional de la educación. Para lograr esto, la propuesta en una primera instancia es difundir la idea, ya que lamentablemente el Estado no aporta las capacitaciones correspondientes y los profesorados tampoco atienden a estas cuestiones. La difusión se haría en forma de talleres con docentes y alumnos de las escuelas públicas del país.
“Pareciera que en la actualidad el docente se enfrenta a un doble discurso: aquel que le pide que reflexione sobre su práctica, que analice críticamente su acción; y el otro, que le propone la pasividad que impone el no pensar sobre la enseñanza más que como un corpus de situaciones simples que descomplejizan el conocimiento a enseñar (…) El docente debe estar capacitado para generar mejoras a partir de actitudes y comportamientos investigadores, aplicados sobre la base de su propia práctica, y promover innovaciones curriculares”. (VILLELLA, 2007)
Al docente, responsable de la tarea de educar, se lo llevará a estas reflexiones partiendo de la propuesta del libro “Cambiar la escuela” de Rafael Porlán, en el que expone los aspectos emocionales o de aprendizaje en conflicto para cada enfoque.
Así es como en el currículum tradicional sucede que “al formular los contenidos como unidades de verdad, con un único significado posible, se transmite una imagen autoritaria del conocimiento disciplinar, lo que provocará en los alumnos una imagen de ignorancia y, como consecuencia de ello, una actitud de inhibición, tanto para ser conscientes de que tienen opiniones como para expresarlas (…) El hecho de pensar que , si el profesor explica adecuadamente, los alumnos aprenden, produce desconcierto cuando se constata el fracaso en el aprendizaje; entonces el profesor tiende a culpabilizar a los alumnos o a la mala preparación que se les da en los niveles educativos precedentes”.
Cuando se adopta el enfoque tecnológico se observa que “la idea del aprendizaje como algo lineal e irreversible impide comprender los procesos, a veces sinuosos, contradictorios y reversibles, que se manifiestan en la evolución de cada alumno en particular. La idea de que las pruebas objetivas son indicadores eficaces para medir el aprendizaje plantea el problema de cómo identificar posibles comportamientos adaptativos de los alumnos que, bajo la apariencia de un resultado formalmente correcto, encubren una falta de comprensión real”.
En cambio, en el otro extremo, las falencias del enfoque espontaneísta tienen que ver con que “improvisar es necesario si queremos flexibilizar el programa. Sin embargo, centrar la actuación en la continua improvisación es crear las condiciones para el estancamiento profesional”.
Se debe hacer comprender al docente que el contrato didáctico no es algo fijo, establecido por única vez, sino que se trata de un procedimiento de búsqueda de un contrato didáctico hipotético, y que muchas veces el alumno no aprende porque no hemos logrado hacerlo “entrar” en el problema. (CHEVALLARD, 1997)
Instruir al docente en
Que conozca las dificultades que pueden afectar al hecho educativo (BERTÉ, 1999):
- ligadas al alumno (limitación del sujeto en su desarrollo psicogenético)
- ligadas al saber (obstáculos epistemológicos en la historia del pensamiento científico)
- ligadas a la relación entre alumno y saber (concepción del alumno en la que un saber antiguo obstaculiza el saber nuevo)
- ligadas a la elección didáctica del maestro (obstáculos didácticos)
- ligadas a la relación maestro-alumno (efectos del contrato didáctico)
Enseñar al docente a convertir el aula en una comunidad de estudio, cualquiera sea su materia específica, y a trabajar en esta ecología del aula, con un modelo de formación permanente y de investigación participativa, para lo cual “sería necesario ofrecer a los docentes:
- la oportunidad de trabajar los fundamentos de las redes de conceptos en la que se involucran los que deben enseñar,
- modelos de razonamiento que permitan validar sus afirmaciones y que puedan ser trasladados al aula en orden a lograr que los mismos sean producidos por sus alumnos,
- lecturas en las que los contenidos aparezcan relacionados para fomentar la búsqueda de sus conexiones a lo largo de todo el diseño curricular,
- herramientas de lectura que les permitan criticar los libros que seleccionan y usan para el trabajo con sus alumnos en las aulas”. (VILLELLA, 2007)
Vuelvo a reiterar que se trata de un trabajo conjunto, en el que todos somos importantes como realizadores y partícipes. Es un desafío para nuestra sociedad el pensar en las instituciones como algo que puede ser modificado, es desafío para nuestra mente el saber que podemos lograrlo.
